El crimen organizado, en busca de háckers jóvenes
Las organizaciones delictivas llegan a considerar a chicos de hasta 14 años. "Mueven fondos y utilizan toda la experiencia que tienen, pero carecen de pericia técnica", explica Greg Day, analista de seguridad de Mc Afee.
El auge del crimen en el ciberespacio está forzando a los criminales a no escatimar esfuerzos en el reclutamiento de piratas informáticos hábiles, advierte un informe.
Según informó el portal BBCmundo.com, algunas organizaciones criminales pagan a estudiantes mientras se educan para asegurarse un listado de trabajadores técnico-prácticos con quienes puedan contar, asegura un informe de McAfee.
McAfee dijo que niños tan jóvenes como de 14 años de edad están siendo considerados por algunas pandillas criminales.
Greg Day, analista de seguridad en McAfee y uno de los autores del Informe de Criminología Virtual, dijo que éste se proponía explorar el bajo mundo digital y cómo y donde los mundos del crimen y la alta tecnología se encuentran.
"Quisimos entender un poco más acerca de la forma y los motivos por los que personas acaban por optar por este sendero profesional", dijo Day.
Las pandillas de crímenes cibernéticos más exitosas fueron establecidas entre aquellos con habilidades criminales y contactos, y aquellos con habilidades técnicas, agregó.
"Los criminales tradicionales tienen la habilidad de mover fondos y utilizar toda la experiencia que tienen pero no tienen la pericia técnica".
Cuando se incrementó el número de pandillas criminales queriéndose cambiar al crimen cibernético, se volvió más difícil enlistar a piratas informáticos hábiles, por lo que según Greg Day, los criminales se han concentrado en apuntar a estudiantes universitarios por todas partes el mundo.
"Algunos estudiantes son patrocinados durante sus estudios tecnológicos", dice Day.
Una vez que logran su grado, los nuevos profesionales van a trabajar para las pandillas criminales.
Algunas pandillas criminales organizadas también hacen uso del encanto que rodea a la etiqueta de "pirata informático" para alistar a jóvenes impresionables, revela el informe.
Al rastrear sitios web, boletines digitales, salas de charla o chat rooms que ofrecen herramientas de piratería informática o contraseñas de programas pirateados, los reclutadores criminales reúnen información acerca de objetivos potenciales.
Una vez identificados, jóvenes piratas informáticos son captados con recompensas para llevar a cabo tareas de bajo nivel, tales como enviar correos no deseados o spam a una red doméstica de ordenadores "pirateada".
"Es mucho más fácil que personas entren en un nivel de hacer daños graves y no estar enteramente enterados de lo que hacen", apunta Day.
A veces quienes están enganchados de esta forma acaban siendo chantajeados a hacer más trabajos porque el criminal tiene buena evidencia de lo que ese joven pirata informático ha hecho anteriormente.
Otras pandillas criminales optan por reclutar a personas vinculadas con compañías que tienen como objetivo, para así obtener información detallada de los procedimientos de dichas organizaciones.
"El crimen cibernético ya no está en sus años infantes. Se trata de un negocio grande", advierte Greg Day.
Las organizaciones delictivas llegan a considerar a chicos de hasta 14 años. "Mueven fondos y utilizan toda la experiencia que tienen, pero carecen de pericia técnica", explica Greg Day, analista de seguridad de Mc Afee.
El auge del crimen en el ciberespacio está forzando a los criminales a no escatimar esfuerzos en el reclutamiento de piratas informáticos hábiles, advierte un informe.
Según informó el portal BBCmundo.com, algunas organizaciones criminales pagan a estudiantes mientras se educan para asegurarse un listado de trabajadores técnico-prácticos con quienes puedan contar, asegura un informe de McAfee.
McAfee dijo que niños tan jóvenes como de 14 años de edad están siendo considerados por algunas pandillas criminales.
Greg Day, analista de seguridad en McAfee y uno de los autores del Informe de Criminología Virtual, dijo que éste se proponía explorar el bajo mundo digital y cómo y donde los mundos del crimen y la alta tecnología se encuentran.
"Quisimos entender un poco más acerca de la forma y los motivos por los que personas acaban por optar por este sendero profesional", dijo Day.
Las pandillas de crímenes cibernéticos más exitosas fueron establecidas entre aquellos con habilidades criminales y contactos, y aquellos con habilidades técnicas, agregó.
"Los criminales tradicionales tienen la habilidad de mover fondos y utilizar toda la experiencia que tienen pero no tienen la pericia técnica".
Cuando se incrementó el número de pandillas criminales queriéndose cambiar al crimen cibernético, se volvió más difícil enlistar a piratas informáticos hábiles, por lo que según Greg Day, los criminales se han concentrado en apuntar a estudiantes universitarios por todas partes el mundo.
"Algunos estudiantes son patrocinados durante sus estudios tecnológicos", dice Day.
Una vez que logran su grado, los nuevos profesionales van a trabajar para las pandillas criminales.
Algunas pandillas criminales organizadas también hacen uso del encanto que rodea a la etiqueta de "pirata informático" para alistar a jóvenes impresionables, revela el informe.
Al rastrear sitios web, boletines digitales, salas de charla o chat rooms que ofrecen herramientas de piratería informática o contraseñas de programas pirateados, los reclutadores criminales reúnen información acerca de objetivos potenciales.
Una vez identificados, jóvenes piratas informáticos son captados con recompensas para llevar a cabo tareas de bajo nivel, tales como enviar correos no deseados o spam a una red doméstica de ordenadores "pirateada".
"Es mucho más fácil que personas entren en un nivel de hacer daños graves y no estar enteramente enterados de lo que hacen", apunta Day.
A veces quienes están enganchados de esta forma acaban siendo chantajeados a hacer más trabajos porque el criminal tiene buena evidencia de lo que ese joven pirata informático ha hecho anteriormente.
Otras pandillas criminales optan por reclutar a personas vinculadas con compañías que tienen como objetivo, para así obtener información detallada de los procedimientos de dichas organizaciones.
"El crimen cibernético ya no está en sus años infantes. Se trata de un negocio grande", advierte Greg Day.