La espinosa cuestión del control de Estados Unidos saldrá de nuevo a relucir durante el Foro de Gobernanza de Internet (FGI) que se inaugurará el lunes en Atenas, tras haber sido la estrella hace un año en la Cumbre sobre la Información de Túnez.
'La dominación estadounidense constituye siempre una fijación. Estados Unidos mostró que para él era crucial y no desea abandonar su poder en la Red', adelantó a la AFP el académico francés Bernard Benhamou, experto en sociedad de la información. En la cumbre de Túnez, organizada por Naciones Unidas en noviembre de 2005, los estados fracasaron en su intento de doblegar a Washington sobre este tema.
El problema radica en el estatuto de la Corporación para la Asignación de Nombres de Dominio (ICANN, por sus siglas en inglés), organismo que atribuye la distribución de las principales zonas temáticas y geográficas de internet (las .es, .net, o .com, por ejemplo). Pese al alcance mundial de las decisiones de este ente y a sus repercusiones económicas, la ICANN está supeditada al veto del departamento de Comercio estadounidense, que en la práctica controla su actividad. Sin ir más lejos el muy lucrativo .com fue atribuido sin licitación a una compañía estadounidense.
'Hoy en día el gobierno estadounidense tiene derecho de veto sobre la totalidad de las cuestiones de mayor envergadura. Puede, por ejemplo, rechazar la atribución de un nombre de dominio a un país', explicó Martin Selmayr, portavoz de la comisaria europea para la Sociedad de la Información, Viviane Reding. 'Nosotros queremos hacer saltar el último cerrojo', agregó, resumiendo la posición europea.
Frente a los países que optan por la imposición de una estructura internacional, del tipo de la ONU, para controlar la Red, otros, liderados por Estados Unidos, alegan que esto equivaldría a otorgar poder a Estados poco democráticos. Lo mismo opinan algunas asociaciones como Reporteros Sin Fronteras (RSF). 'Preferimos claramente que Estados Unidos esté detrás de la ICANN a que estén Siria o Irán', afirma Julien Pain, responsable de esta entidad defensora de la libertad de prensa.
A finales de septiembre Estados Unidos suavizó algo su control. Y es que el departamento de Comercio ya no podrá controlar la agenda del organismo. En cambio el derecho de veto perdura.
Los promotores del FGI albergan la esperanza de que la dominación estadounidense no monopolice los debates.
'La dominación estadounidense constituye siempre una fijación. Estados Unidos mostró que para él era crucial y no desea abandonar su poder en la Red', adelantó a la AFP el académico francés Bernard Benhamou, experto en sociedad de la información. En la cumbre de Túnez, organizada por Naciones Unidas en noviembre de 2005, los estados fracasaron en su intento de doblegar a Washington sobre este tema.El problema radica en el estatuto de la Corporación para la Asignación de Nombres de Dominio (ICANN, por sus siglas en inglés), organismo que atribuye la distribución de las principales zonas temáticas y geográficas de internet (las .es, .net, o .com, por ejemplo). Pese al alcance mundial de las decisiones de este ente y a sus repercusiones económicas, la ICANN está supeditada al veto del departamento de Comercio estadounidense, que en la práctica controla su actividad. Sin ir más lejos el muy lucrativo .com fue atribuido sin licitación a una compañía estadounidense.
'Hoy en día el gobierno estadounidense tiene derecho de veto sobre la totalidad de las cuestiones de mayor envergadura. Puede, por ejemplo, rechazar la atribución de un nombre de dominio a un país', explicó Martin Selmayr, portavoz de la comisaria europea para la Sociedad de la Información, Viviane Reding. 'Nosotros queremos hacer saltar el último cerrojo', agregó, resumiendo la posición europea.
Frente a los países que optan por la imposición de una estructura internacional, del tipo de la ONU, para controlar la Red, otros, liderados por Estados Unidos, alegan que esto equivaldría a otorgar poder a Estados poco democráticos. Lo mismo opinan algunas asociaciones como Reporteros Sin Fronteras (RSF). 'Preferimos claramente que Estados Unidos esté detrás de la ICANN a que estén Siria o Irán', afirma Julien Pain, responsable de esta entidad defensora de la libertad de prensa.
A finales de septiembre Estados Unidos suavizó algo su control. Y es que el departamento de Comercio ya no podrá controlar la agenda del organismo. En cambio el derecho de veto perdura.
Los promotores del FGI albergan la esperanza de que la dominación estadounidense no monopolice los debates.

